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Album: 22 de Abril de 2007

VENCIENDO LAS AFLICCIONES

VENCIENDO EN LAS AFLICCIONES
 

Debemos guardarnos de que la misma aflicción nos haga tornar a la iniquidad.

Guárdate, no tornes á la iniquidad; Pues ésta escogiste más bien que la aflicción.

(Job 36:21)

El sobre llevar una vida en los afanes de este mundo nos llevan a una vida de aflicción. Yo miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu. (Eclesiastés 1:14)

Pero también Dios permite las aflicciones en nuestra vida. Y esto para probar nuestra fidelidad; la misma biblia nos enseña a través del testimonio de Job. Muchas veces las mismas aflicciones nos pueden llevan a declinar en nuestra Fe, pero si queremos crecer como Job y salir victoriosos y llenos de toda bendición de Dios necesitamos a prender de la fidelidad y la Fe en quien el había creído.  Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos: y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. (Job 42:10)

A vemos muchos cristianos que afligidos de las condiciones de la vida después de haber caminado con Jesús, declinamos, pero todo es parte del entrenamiento y madures, para probar nuestra fidelidad hacia Jesucristo, esta es una de las principales pruebas de un vencedor. Pablo les recordaba a los hebreos, Empero traed á la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sufristeis gran combate de aflicciones: (Hebreos 10:32) La vida cristiana es un camino de luchas y batallas, que solo podemos vencer si nos mantenemos en el autor y consumador de la Fe. Reduciendo nuestros pensamientos en aquel que sufrió todo lo que nosotros debíamos haber sufrido en la cruz del calvario. El no mantener esta relación y actitud lo único que produciría en nuestra vida es, la fatiga, el desanimo, hasta desmayar. Pablo decía Reducid pues á vuestro pensamiento á aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando. (Hebreos 12:3) No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón: Porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Ahora el justo vivirá por fe; Mas si se retirare, no agradará á mi alma. (Hebreos 10:35-36,38)

Los que hemos recibido la vida de Jesucristo,  El nos ha dado el poder para ser mas que vencedores en El. Una de las tantas estrategias de satanas en contra de nuestra vida es convertir nuestro desaliento en incredulidad. Pero Jehová hablaba a su pueblo con palabra de aliento. Y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos: no se ablande vuestro corazón, no temáis, no os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos; (Deuteronomio 20:3)

La apatía, el desanimo, el desaliento, es un estado en el que el espíritu o el alma están destruidos o en un estado de destrucción. El resultado de este estado en nuestra vida es el a ver desviado nuestra atención en el autor y consumador de la Fe. Nuestra vida debe estar en El, es por ello que Pablo decía ahora el justo vivirá por la Fe, y el retirarnos de ella no agradara al Señor.

Por la Fe: Abel, Noé, Abraham, Sara, Isaac, Jacob, José, Moisés, Rahab, están escritos sus nombres en la biblia y en el libro de la vida. Cada uno tuvo sus propias pruebas en la vida, pero mantuvieron la Fe. Y por ello dan testimonio en la Biblia.

Que no os hagáis perezosos, mas imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. Pero nosotros no somos tales que nos retiremos para perdición, sino fieles para ganancia del alma. Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta. (Hebreos 6:12; 10:39; 13:7)

¿Si hoy tuviéramos que partir con el Señor podríamos decir?  He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. (2 Timothy 4:7)

Necesitamos pedir al Señor como los apóstoles, que aumente nuestra Fe, para pelear cada batalla y terminar la carrera que el Señor nos ha encomendado. Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. (Lucas 17:5)

 
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Y pondré mi espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.
Ezequiel 37:14