Estudios Bíblicos
Que hay despues de la salvacion y Nuestra herencia
Que hay despues de la salvacion y Nuestra herencia |
|
ESTUDIO HNO. JOSEPH LEMON
FEBRERO 2007
01-02-07
QUE HAY DESPUES DE LA SALVACION Y NUETRA HERENCIA
Hay muchos cristianos que nos hemos conformado en que Cristo nos haya dado la vida eterna, pero hay mucho mas que el nos quiere dar, el nos a provisto de muchas cosas a aquí en la tierra. El quiere que entremos en su reino aquí en la tierra, el reino de Dios esta dentro de cada uno de nosotros, el a establecido los cimientos para que cada uno edifique en su reino. Necesitamos comenzar a edificar sobre el fundamento que es en Cristo Jesús, cuando empecemos a llevar esta edificación y crecimiento, se comenzara a mostrar en el exterior o al mundo la obra de Dios. Es como la construcción de un edificio que en su principio no se nota la edificación, hasta que se empieza a levantar los cimientos, la estructura, muros, acabados, en el término de cada paso se vera el resultado de esta edificación y es visible al exterior. Nuestra obra debe estar siendo edificada sobre el fundamento, conforme a la gracia de Dios. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que esta puesto, el cual es Jesucristo. Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca; la obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarara; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cual sea, el fuego hará la prueba. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedifico, recibirá recompensa. Si la obra de alguno fuere quemada, será perdida: el empero será salvo, más así como por fuego. 1Corintios 3:11-15 Dios No quiere que vivamos por si mismo, si no que también caminemos en nuestra obras, necesitamos crecer en nuestra vida espiritual, nuestro galardón va a depender de las obras. Y he aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar á cada uno según fuere su obra. Apocalipsis 22:12 En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, Hay cristianos que no tenemos interés en ser vencedores y vivir nuestra propia vida, pero debemos saber que necesitamos crecer. No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo; La obedecían de nuestro Señor Jesucristo lo llevo al sufrimiento. El sufrir es hacer la voluntad del padre, podría ser también en el cuerpo, el negarnos a si mismo y dejar nuestra vida atrás es sufrir en Cristo. La gloria de Dios y la de nuestro Señor Jesucristo dependieron del sufrimiento. El padre sufrió al dar a su hijo unigénito y el hijo sufrió la cruz. El no negarnos y el no buscar obrar conforme al Señor, es rechazar los sufrimientos de nuestro señor Jesucristo, si hemos recibido la salvación, pero no obramos en lo que el Señor nos ha dado, entonces estamos rechazando nuestros galardones y herencia que el tiene para cada uno de nosotros. Antes bien gozaos en que sois participantes de las aflicciones de Cristo; para que también en la revelación de su gloria os gocéis en triunfo. Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas á la luz, y de la potestad de Satanás á Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, remisión de pecados y suerte entre los santificados. Hechos 26:18 ¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, Nuestro Señor Jesucristo nos ha entregado su reino aquí en la tierra, es por eso que aquellos que no le han recibido, y caminan bajo los deseos de su carne no pueden tomar de todo esta herencia que el nos ha dado aquí en la tierra. La Herencia del CristianoEl testimonio del Espíritu Santo da evidencia de que si nosotros somos “hijos de Dios, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados” (Romanos 8:17). La salvación nos llevara a conocer de esta gran herencia que nos es reservada para nosotros en el cielo y que dependerá de cada una de nuestras obras aquí en la tierra. Esto está siendo preparado para nosotros ahora en el cielo. Y es también un lugar especial en la presencia de Dios. Allí ya no estaremos mas en una guerra espiritual con el pecado y el diablo. Nosotros estaremos en la semejanza de Jesús. Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á él. Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es. Nosotros pertenecemos al Padre como sus herederos. Él nos ha amado, redimido, adoptado y nos hizo herederos por su gracia. Esto es algo que él ha hecho enteramente por nosotros de su propia soberana y libre voluntad. Pero nosotros también tenemos a Dios como nuestra herencia. El Salmista dijo: Por otra parte, nosotros somos “coherederos con Cristo” Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Romanos 8:17 Cualquier cosa que él hereda es también nuestra. Cualquier cosa que nosotros adquirimos lo heredamos juntamente con él. Esto no es algo que nosotros ganamos; esto es exactamente un regalo de Dios para sus hijos escogidos. “La herencia de Cristo es la gloria de Dios, que significa la visión de participación, y satisfacción de Dios mismo” Jesús dijo al Padre, Y ahora Padre yo te he glorificado en la tierra, habiendo acabado la obra que me has dado que hiciera. Ahora pues, Padre, glorifícame tú en tu misma presencia, con la gloria que yo tenía en tu presencia antes que existiera el mundo” Juan 17:4-5. En su oración por los discípulos la noche antes de su muerte, Jesús oró: “Yo les he dado la gloria que tú me has dado, para que sean una cosa, así como también nosotros somos una cosa. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente unidos; para que el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado, como también a mí me has amado. "Padre, quiero que donde yo esté, también estén conmigo aquellos que me has dado, para que vea mi gloria que me has dado, porque me has amado desde antes de la fundación del mundo” Juan 17:22-24 El ser herederos y coherederos con Jesucristo requiere de que nosotros compartamos en sus sufrimientos. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que su señor. Si á mí mé han perseguido, también á vosotros perseguirán: si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Juan 15:20; Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; Colosenses 1:24 Carísimos, no os maravilléis cuando sois examinados por fuego, lo cual se hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os aconteciese; 1 Pedro 4:12. Antes bien gozaos en que sois participantes de las aflicciones de Cristo; para que también en la revelación de su gloria os gocéis en triunfo. 1 Pedro 4:13 Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado á su gloria eterna por Jesucristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, él mismo os perfeccione, conforme, corrobore y establezca. 1 Pedro 5:10 El esclavo no es superior a su Maestro. El Espíritu de adopción esta vigilando la vida del creyente. Él nos ha dado libertad y nosotros con gusto le seguimos. “El Espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Porque considero que los padecimientos del tiempo presente no son dignos de comparar con la gloria que pronto nos ha de ser revelada” Romanos 8:16-18.
IGLESIA CRISTIANA NEOTESTAMENTARIA Cristo La Piedra Principal |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
|
Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en ella, no será confundido. 1 Pedro 2:6 |