Estudios Bíblicos
LA OFENSA
LA OFENSA |
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LA OFENSA Esta es una de las armas que también satanas ha tomado para ataque dentro de la iglesia, para levantar a un cristiano contra el otro, y esto es caer en una delas trampas de satanas. El objetivo del enemigo es crear divisiones dentro del mismo cuerpo de Cristo que es su iglesia, hiriendo cada uno de los miembros entre si. Un cuerpo dividido es un cuerpo muerto y por lo tanto no hay vida en el. El imaginarnos un cuerpo así es catastrófico en nuestra imaginación. El enemigo solo viene a robar, a matar y a destruir. Un cuerpo en esta condición es un cuerpo destruido y este es el objetivo de satanas. Dios quiere que nos guardemos de esta actitud en nuestra vida, porque nuestro Dios dice que seremos juzgados por nuestros dichos. Pero también cada cristiano debemos aprender a tener nuestra vida en el espíritu, para poder soportar las palabras que recibimos de donde quiera que vinieran, y que no nos puedan ofender y dañar. Esta virtud solo la podremos alcanzar estando en una vida en el espíritu, porque solo en esta área de nuestra vida, esta la victoria que Jesucristo nos ha dado, porque solo en ella se reflejara la vida y el carácter de nuestro señor Jesucristo. Solo adoptando el carácter y los ejemplos que El nos dejo podremos despojarnos del viejo hombre, y poder cumplir lo que Pablo les pedía a los Efesios y les enseñaba a los Corintios. Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos á los otros en amor; (Efesios 4:2) La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha; No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad; Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. (1 Corintios 13:4-7) Solo adoptando este fruto del espíritu, nos hará reflejar el carácter de nuestro Señor Jesucristo, y así experimentar el poder del perdón, que nos librara de cualquier ofensa que no viene de Dios. Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial. (Mateo 6:14) Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos. (Santiago 2:10) Pero también debemos a prender a recibir la palabra de Dios sin ofensa, porque también Dios puede traer una palabra que nos pueda ofender. Pero cuando viene de Dios, es para exhortarnos y reprendernos por nuestros malos hechos. Entonces llegándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron? (Mateo 15:12) Debemos aprender a recibir todo lo que viene de Dios. Y rechazar todo lo que viene del diablo, y ha perdonar a toda aquel que nos ofende. Porque de esta manera El también nos perdonara. Cuando Dios nos hiere en esta área de nuestra vida, y la aceptamos, entonces estaremos dando un paso de crecimiento, lo que va ha pasar, es que aprenderemos a creer y discernir las cosas que vienen de Dios. La cordura del hombre detiene su furor; Y su honra es disimular la ofensa. (Proverbios 19:11) El que tarde se aíra, es grande de entendimiento: Mas el corto de espíritu engrandece el desatino. (Proverbios 14:29) El hombre iracundo mueve contiendas: Mas el que tarde se enoja, apaciguará la rencilla. (Proverbios 15:18) Con larga paciencia se aplaca el príncipe; Y la lengua blanda quebranta los huesos. (Proverbios 25:15) El hombre perverso levanta contienda; Y el chismoso aparta los mejores amigos. (Proverbios 16:28) Las palabras del chismoso parecen blandas, Y descienden hasta lo íntimo del vientre. (Proverbios 18:8) Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardío para hablar, tardío para airarse: Porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Por lo cual, dejando toda inmundicia y superfluidad de malicia, recibid con mansedumbre la palabra ingerida, la cual puede hacer salvas vuestras almas. (Santiago 1:19-21) Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros. (Romanos 12:5) Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos á los otros; (Romanos 12:10) Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo ó escándalo al hermano. (Romanos 14:13) Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios. (Romanos 15:7) Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros. (1 Corintios 12:25) Porque también éramos nosotros necios en otro tiempo, rebeldes, extraviados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros. (Tito 3:3) |
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Encomienda a Jehová tu camino, Y espera en él, y él hará. Salmo 37:5 |