Estudios Bíblicos
LA LUZ FUENTE DE VIDA
LA LUZ FUENTE DE VIDA |
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LA LUZ FUENTE DE VIDA La luz “JESUCRISTO”, es dada a todo hombre que viene al mundo, para que por medio de la luz todos los hombres puedan creer, y al morar en la luz y obedecer la luz, reciban salvación para llegar a ser hijos de la luz de Dios. Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló Jesús, (Juan 12:36) Creer en la luz es aceptar lo que él nos muestra, el guardar, y el obedecer sus enseñanzas, nos mantendrán en la luz. Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque no he venido á juzgar al mundo, sino á salvar al mundo. El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. (Juan 12:46-48) Todo hombre que viene a la luz será levantado para dar testimonio de la luz, así como fue levantado Juan para dar testimonio de la luz, el no era la luz, sino vino por testimonio de la luz. Fué un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él. No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. Aquel era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre que viene á este mundo. (Juan 1:6-9) El salmista expresó lo siguiente en una oración a Dios: “Tu palabra es una lámpara para mi pie, y una lumbera para mi vereda” (Salmo 119:105). Las declaraciones y recordatorios de Dios se encuentran en la Biblia y nos ayudan a superar los obstáculos que puedan alzarse en nuestro camino. Cuando leemos la Biblia y nos dejamos guiar por ella, se cumplen en nosotros las palabras de (Isaías 30:21) “Tus propios oídos oirán una palabra detrás de ti que diga: ‘Este es el camino. Anden en él”. En efecto, nuestro amoroso Dios, Jehová, “cuya voluntad es que los hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad”, ilumina claramente, el camino estrecho que conduce a la vida. El Señor no quiera que nadie se pierda El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad. (1 Timoteo 2:4) Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos son los que la hallan. (Mateo 7:14) El ser conducido en el camino angosto solo será posible conociendo los preceptos bíblicos que nos ayudará a no desviarnos del camino, y así evitar meternos en los senderos de la oscuridad. Un profeta dijo: Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es ordenar sus pasos. (Jeremías 10:23) De ese modo indicó el profeta Jeremías que si los seres humanos no reciben ayuda, no puede triunfar en la senda de la vida. Pero observemos que el Salmo (119:105) señala que la Palabra de Dios cumple dos funciones importantes para nuestro caminar. En primer lugar, es una lámpara para nuestro pie. Si al enfrentarnos a los problemas de la vida dejamos que los principios bíblicos guíen nuestros pasos, tomaremos decisiones prudentes y evitaremos las trampas y los peligros de este mundo. En segundo lugar, los recordatorios de Dios alumbran nuestra vereda; nos ayudan a elegir opciones que estén en armonía con nuestra esperanza. Estando bien iluminada la vereda que se extiende ante nosotros, podemos discernir si las consecuencias de cierto proceder serán buenas o malas. El salmista reconoce que todos los dichos de Dios, que se hallan en la Biblia, son una lámpara para nuestro pie y una lumbrera para nuestra vereda. Ahora Jesucristo como la luz del mundo, nos ha dejado y enseñado estas palabras fieles y verdaderas para nuestra vida, y así ser conducidos en nuestro caminar. Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar á sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas prestos. (Apocalipsis 22:6) Todos los días tomamos decisiones. Algunas son de poca importancia, al menos a simple vista, pero a veces nos enfrentamos a situaciones que ponen a prueba nuestra pureza moral, honradez y fidelidad. A fin de superarlas con éxito, debemos tener los “Sentidos perceptivas entrenadas para discernir tanto lo correcto como lo incorrecto. Mas la vianda firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. (Hebreos 5:14) Al adquirir conocimiento exacto de la Palabra de Dios y aumentar nuestro entendimiento de sus principios, educamos nuestra conciencia para tomar decisiones que agraden a Jehová. Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; Guarda la ley y el consejo; Y serán vida á tu alma, Y gracia á tu cuello. Entonces andarás por tu camino confiadamente, Y tu pie no tropezará. Cuando te acostares, no tendrás temor; Antes te acostarás, y tu sueño será suave. No tendrás temor de pavor repentino, Ni de la ruina de los impíos cuando viniere: Porque Jehová será tu confianza, Y él preservará tu pie de ser preso. (Proverbios 3:21-26) El hombre sin Jesucristo no puede andar en luz, Ellos son los que, rebeldes á la luz, Nunca conocieron sus caminos, Ni estuvieron en sus veredas. (Job 24:13) Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas. Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios. (Juan 3:19-21) Necesitamos mantenernos en la luz, para no caer en el camino de la de la oscuridad. Las malas, costumbres, hábitos, y deseos, pueden corromper y oscurecer nuestro caminar, debemos guardar nuestro corazón de estas influencias. Los que estamos en la luz debemos conducir a los que están en la oscuridad. Una mala amistad o relación puede corromper también nuestro camino. ¿Nos obliga esta relación a evitar por completo a quienes no son cristianos verdaderos? La respuesta que da la Biblia es que no. Jesús anduvo en esta tierra contaminada, el nunca desprecio, juzgo, ni condeno al pecador. El binó a dar luz al los que estaban en tiniebla, al pecador. El propio apóstol Pablo demostró amor “a gente de toda clase”, incluidos los no creyentes. Me he hecho á los flacos flaco, por ganar á los flacos: á todos me he hecho todo, para que de todo punto salve á algunos. (1 Corintios 9:22) La naturaleza misma del cristianismo exige que nos interesemos por las demás personas, entre ellas las que no comparten nuestras creencias. Ellos necesitan ir a la luz, es obvio que debemos ayudar a que vean esta luz, Luz que trasmitió Nuestro Señor Jesucristo, para la Gloria del Padre Celestial. El hombre salvo transmite la luz, cuando manifiesta sus buenas obras hacia los necesitados y aun hacia los pecadores. Vosotros sois la luz del mundo: (Mateo 5:14) Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5:16) Ahora que la luz nos ha alcanzado, necesitamos radiar esta luz, el mismo Señor nos dejo ejemplo por medio de sus obras de amor hacia al prójimo y el pecador. |
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El libro de aquesta ley nunca se apartará de tu boca: antes de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme á todo lo que en él está escrito: porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. (Josué 1:8) |