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Album: 22 de Abril de 2007

LA IMPORTANCIA DE OIR Y APRENDER LAS ENSEÑANZAS

LA IMPORTACIA DE OIR Y APRENDER LAS ENSEÑANZAS

Enseñanza una palabra común y sencilla pero profunda:

Dios desde el principio tuvo en su voluntad enseñar al hombre, para vivir una vida plena y en comunión con El, y la primera enseñanza que puso al hombre fue la obediencia. El le dio estatutos y derechos para poseer y enseñorearse sobre todas las cosas que había en el Edén. Pero el primer estatuto que le fue dado, es que no podría comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal. Este mismo Dios nos ha prometido el poseer todas las cosas que están en su voluntad darnos. Pero para ello también debemos aprender el principio de su enseñanza; la obediencia, El nos ha dejado enseñanza por medio de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo es el ejemplo perfecto para nuestra enseñanza a la obediencia. Y para aprender a caminar en obediencia necesitamos aprender sus enseñanzas.

¿Cómo podemos aprender sus enseñanzas? Cuando aprendamos a oírlas y a ejecutarlas en nuestra vida.

Ahora pues, oh Israel, oye los estatutos y derechos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis, y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres te da. (Deuteronomio 4:1)

Cuantos años hemos asistido a nuestra iglesia, y hemos escuchado tanto de su palabra a través del predicador, y hemos salido igual que como llegamos, y no ha tenido ningún efecto en nuestra vida cada enseñanza. Este es el resultado de que no hemos aprendido a oír lo que Dios quiere enseñarnos cada día de nuestra vida. El mejor empleo del oír; es oír el verdadero significado de las escrituras.

El que tiene oídos para oír, oiga (Mateo 11:15)

¿Que significa enseñar en los términos Bíblicos?

Significa conducir al hombre a la experiencia mas intima con la voluntad divina, puesto que la enseñanza afecta tanto lo intelecto como a la voluntad humana.

La enseñanza divina no procede del hombre, si no de Dios:

Oh Dios enseñásteme desde mi mocedad; y hasta ahora he manifestado tus maravillas. (Salmos 71:17)

Y tus hijos serán enseñados de Jehová; y multiplicara la paz de tus hijos (Isaías 54:13)

Escrito esta en los profetas: y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre y aprendió viene a mí. (Juan 6:45)

Aunque Pablo era un hombre de letras, el mismo declara que lo que el enseñaba del evangelio no lo había recibido de hombre.

Más os hago saber, hermanos, que el evangelio que ha sido anunciado por mí, no es según hombre; Pues ni yo lo recibí, ni lo aprendí de hombre, sino por revelación de Jesucristo. (Gálatas 1:11-12)

Jesucristo es el objeto inmediato de la enseñanza para todo aquel que a sido salvo. Y la conducta del creyente es el resultado de lo que a aprendido de su enseñanza. Queda claro que para aprender toda enseñanza es necesario aprender a oír la Palabra de Nuestro Dios y Padre.

Inclinad vuestros oídos, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y hare con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David. (Isaías 55:3)

Ciertamente el oído distingue las palabras, y el paladar gusta las viandas (Job 12:11)

El hombre salvo necesita aprender a distinguir y a oír las palabras de nuestro Dios para recibir sus enseñanzas; y de este manera poder caminar en una vida consagración hacia El; el aprender a oír sus enseñanzas nos llevara a ser hijos maduros y alcanzar cada una de las promesas que El nos ha dejado para poseerlas según su voluntad.

 
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No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo; El cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.
Tito 3:5-6