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LA IMPORTANCIA DE MANTENER NUESTRA FE

¿Cuantos necesitamos un aliento de vida?, ¿cuantos batallamos con nuestras viejas heridas?, ¿cuantos andamos en nuestra loca carrera?, porque vació llevamos el corazón y solamente andamos en ansiedad, no llevando dentro lo que nuestro Señor Jesucristo nos dio, FE, ESPERANZA Y AMOR.

La incredulidad del corazón se expresa en acciones que muestran la pérdida de la fe hasta que toda el alma se envuelve en oscuridad.

La vida de fe no solo debe ser por nuestra confesión de lo que creemos, sino también en nuestra actitud de obrar. La fe es la demostración de las cosas que no son como que son, actitud de creer, esto quiere decir que debemos permanecer en lo que hemos creído y confesamos sin dudar. Mantener nuestra esperanza y visión en todo lo que Dios nos ha prometido. Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro. (Colosenses 1:23)

El producto de esperanza es lo que nos caracteriza en un hombre de fe. Pero también necesitamos desarrollar nuestra fe activa. Abraham actuó por fe no solo creyó, Dios le hablo y le pidió a su hijo en sacrificio, y el no dudo. Dios siempre estará probando nuestra vida de fe, en la manera que nosotros obramos. La fe mantendrá la esperanza de nuestra vida. Es por ello que Jesús enseñaba que es necesario orar siempre y no desmayar para mantener nuestra fe, aunque la fe es un don de Dios, y una característica del fruto del espiritu, debemos mantenerla activa a través de la oración sin desmayar.

Y PROPUSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar, (Lucas 18:1)
Pero al final de esta parábola dijo el Señor.
Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra? (Lucas 18:8)
En el día del Señor no solo le rendiremos cuenta por nuestros hechos sino también por la fe que hayamos tenido.
En si mismo fe es confianza, fidelidad:
Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel. (Juan 20:27)
Si nuestro corazón no esta en la fe de Jesucristo no podremos agradar al padre.

Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. (Hebreos 11:6)

¿Por qué es importante la fe en nuestra vida? Porque es la fuente para allegarnos a Dios y la fuente de nuestra esperanza. La fe no es un sentido sino es un don y una manifestación del fruto del espiritu, que necesitamos desarrollar.

Veamos un claro ejemplo de la falta de fe activa:

Y preguntóle un príncipe, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? ninguno hay bueno sino sólo Dios. Los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra á tu padre y á tu madre. Y él dijo: Todas estas cosas he guardado desde mi juventud. Y Jesús, oído esto, le dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces él, oídas estas cosas, se puso muy triste, porque era muy rico. (Lucas 18:18-23)

Fe también es aprender a depender del Señor Jesucristo y no de nuestras posiciones y preparación, Jesucristo quiere que estemos preparados hacer lo que el nos pida.

¿Qué haríamos si Dios nos pidiera algo semejante? Nuestra posición en el mundo no nos dará riquezas en los cielos, sino en cuanto hemos confiado en nuestro Señor Jesucristo por la fe que nos ha sido dada.

Ahora veamos un ejemplo de la fe activa:

Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando; El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello. Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno. Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí. Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí. Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó, Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea. Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo. (Lucas 18:35-42)

Aquel hombre no le veía porque era ciego pero la fe estaba sembrada en su corazón que insistió gritando misericordia, Jesús sabia y sentía esa fe que mando que lo trajeren, el Señor no reprendió su enfermedad, simplemente dio la palabra, tu fe te ha hecho salvo.

Jesús durante su caminar en la tierra vio fe en los hombres pero también vio incredulidad.
Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra? (Lucas 18:8)
Necesitamos profundizar y ceñirnos en su palabra, para mantener activa nuestra fe. Luego la fe es por el oír; y el oír por la palabra de Dios. (Romanos 10:17)
Pablo enseña que debemos examinarnos a nosotros mismos si estamos en fe.

Examinaos á vosotros mismos si estáis en fe; probaos á vosotros mismos. ¿No os conocéis á vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros? si ya no sois reprobados. (2 Corintios 13:5)

¿Cómo podremos probar nuestra verdadera fe? La verdadera fe seda a conocer por sus frutos de nuestras obras obras. Nuestra fe debe ser acompañada por nuestras obras.

¿No fué justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció á su hijo Isaac sobre el altar? (Santiago 2:21)

Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fué justificada por obras, cuando recibió los mensajeros, y los echó fuera por otro camino? (Santiago 2:25)

La fe sin obras es muerta, a medida que nuestra fe crezca, crecerá nuestras obras. Esta será la prueba de nuestro crecimiento en la fe.

¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? (Santiago 2:20)
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta.
(Santiago 2:26)

Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. (Santiago 2:18)

Esto no quiere decir que por nuestras obras somos salvos, sino que el hombre es justificado por las obras por la fe. Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. (Santiago 2:24)
Nuestra fe no es solo por el creer, Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan. (Santiago 2:19)
Nuestra fe debe ser sustentada por nuestro bien obrar. Cuando la palabra nos habla de obras, nos esta hablando que debemos dar fruto del don de Dios que hemos recibido por la fe.

 
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Tu pues, ciñe tus lomos, y te lavantarás, y les hablarás todo lo que te mandaré: No temas delante de ellos, porque no te haga yo quebrantar delante de ellos.
Jeremias 1:17