LA DUDA: DESOBEDIENCIA, PECADO, CAIDA DEL HOMBRE |
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Hemos visto como Satanás tentó al hombre poniendo Comenzó haciendo dudar a la mujer de El padre de toda mentira empezó mintiendo hablando mal de Dios y diciéndole a Eva que no moriría. Mientras Eva no dudaba de Si nosotros DUDAMOS de Dios, de su Palabra y no creemos, Satanás nos hará caer en tentación y pecado. Nos hablará con palabras hermosas y nos convencerá. ¿Y cómo nos puede hablar Satanás? De muchas formas. Pero siempre mostrándonos lo malo como si fuera bueno. Puede usar a una persona. Puede usar un libro. Puede usar la televisión o el cine, etc. para que lo malo nos parezca bueno. Él esta luchando para engañar las almas para que tengan su lugar en el infierno, y si no estamos preparados para llevar la verdad, muchos caerán en la duda y el engaño como cayó Eva y no podrán alcanzar su salvación y morirán en el pecado. El diablo no nos puede ver en paz y felices. Él tiene que hacernos caer. Y muchas veces se vestirá como ángel de luces. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz. 2 Corintios 11:14 Satanás hará aparecer ante nuestros ojos todo lo malo como si fuera bueno y tratará por todos los medios de engañarnos. Y si no estamos tomados fuertemente de la mano de Jesús y Su palabra, logrará hacernos caer. Por eso es tan importante no alejarse en ningún momento del Señor. Aunque tengamos frío, aunque llueva, aunque nos duela la cabeza, debemos mantener nuestra comunión con el Señor, y con la iglesia que es el cuerpo de Cristo. Tenemos que orar. Encontrarnos cada día con Dios. Arrepentirnos cada día de nuestros pecados y pedir ayuda al Señor en todo momento porque somos débiles y podemos caer. LAS CONSECUENCIAS DEL PRIMER PECADO Y fueron abiertos los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día: y escondiese el hombre y su mujer de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Génesis 3:7-8 Si.- Satanás había dicho al hombre y a la mujer que sus ojos iban a ser abiertos, eso era verdad, pero lo que no les había dicho era que al desobedecer a Dios iban a pecar y perder la comunión con Dios, cayendo para siempre. El engañó con una media mentira, los llevo a la desobediencia. Sí.- Sus ojos iban a ser abiertos pero estaban desobedeciendo a Dios. Adán y Eva al desobedecer a Dios conocieron personalmente el mal. Y comenzaron a sentir CULPA Y VERGÜENZA por lo que habían hecho. Se sintieron mal, muy mal. Y se cortó la comunión con Dios. Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escondíme. Y díjole: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Génesis 3:9-11 El hombre y la mujer huyen de la presencia de Dios. Se corta la comunión con el Creador de sus vidas. El pecado siempre roba al alma la pureza y el gozo que trae el tener comunión con Dios. Esa es la muerte espiritual. Pero también recibiría la muerte física. Así se cumple lo que Dios les dijo que ocurriría si comían del fruto prohibido. Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. Génesis 2:17 La naturaleza humana se ensució y el hombre comenzó a pecar. Ya no era inocente como un niño, sino que su mente se había ensuciado y tenía vergüenza de su cuerpo. El hombre pecador vive así. Sintiendo culpa y vergüenza. Y no puede dejar de pecar. Le gusta el pecado y cada vez cae más. Su padre es el diablo y está alejado de Dios y su fin es la muerte eterna. Esta es la naturaleza del hombre sin Dios. Pero Dios que es AMOR y sufre por los perdidos, nos envió a su único Hijo para que en Él volviésemos a tener comunión con Él y vida eterna. Si el hombre natural se arrepiente de su mala manera de vivir y entrega todo su ser a Dios, entonces en su vida se producirá un cambio. Entonces adoptaría la nueva naturaleza que es en Cristo Jesús. Jesús vivirá en nosotros y nos ayudará a vivir lejos del pecado y lejos del diablo que quiere engañarnos. Pero debemos cuidarnos mucho. El diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar 1ª. Pedro 5:8 Y tratará de cualquier forma de hacernos caer para que nuestra comunión con Dios se rompa. Oremos, leamos Jesús es nuestra fortaleza y si recurrimos a él, él nos ayudará a seguir en su camino que nos lleva de triunfo en triunfo y de victoria en victoria hacia la vida eterna. Los cristianos llevamos los grandes tesoros de la gracia en vasos de barro; Dios ha confiado sus dones a frágiles vasos de barro, y aunque la fuerza del Señor ciertamente nos asiste, nuestra concupiscencia, nuestra comodidad y nuestro orgullo la rechazan, y nos llevan a caer en pecado. Podemos llegar a desconfiar de los hombres, y cada uno está obligado a desconfiar personalmente de sí mismo. Pero no tenemos derecho a dudar de Dios. Y dudar de Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? Mateo 14:31 Y respondiendo Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera: mas si á este monte dijereis: Quítate y échate en la mar, será hecho. Mateo 21:21 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere á este monte: Quítate, y échate en la mar, y no dudare en su corazón, mas creyere que será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho. Marcos 11:23 ¿Qué hombre no ha dudado de Dios? Ejemplos de aquellos que un día dudaron de Dios: Abraham Génesis 12:12, 13; 17:17; 20:11 Sara Genesis 18:12-14 Isaac Genesis 26:6-7 Moisés Éxodo 3:11; 4:7, 10, 13; 5:22,23; 6:12,30; Números 11:21-23 Los Israelitas Éxodo 6:9; 14:10; 1Samuel 17:11,24; Gedeon jueces 6:13,15 Samuel 1Samuel 16:1,2 David 1Samuel 21:12,13; 27:1 Abdias 1Reyes 18:9-44 Elías 1Reyes 19:13, 14, 18 Joas 2Reyes 13:18,19 Jeremías 1:6; 32:24,25 Los discípulos Mateo 8:25,26; 17:16,20; Marcos 4:38,40; 16:10-14; Lucas 8:25; 9:40 Juan el bautista Mateo 11:2,3 Pedro Mateo 14:29,31 Tomas Juan 20:25 Ananias Hechos 9:13,14 |
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El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. Proverbios 1:7 |