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Album: 22 de Abril de 2007

EL ORIGEN DE HABLAR EN OTRAS LENGUAS Y EL DON DE LENGUAS

EL ORIGEN DE HABLAR EN LENGUAS Y EL DON DE LENGUAS

 

El hablar en lenguas es una facultad que conduce el Espíritu Santo a un creyente de hablar en idioma desconocido. Cristo prometió las lenguas como una señal que seguiría a la predicación del evangelio. Y que esta señal no es dada por el hombre ni es ganada por sus obras. 

Hay tres registros principales en la Biblia, donde esta señal de hablar en otras lenguas se manifiesta. En primer lugar, da como manifiesto la llegada del Espíritu Santo, y en segundo lugar al cumplimiento de la promesa de Nuestro Señor Jesucristo; para todo aquel creyente.

Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; (Marcos 16:17)


Y como vió Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, Diciendo: Dadme también á mí esta potestad, que á cualquiera que pusiere las manos encima, reciba el Espíritu Santo. Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, que piensas que el don de Dios se gane por dinero. No tienes tú parte ni suerte en este negocio; porque tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete pues de esta tu maldad, y ruega á Dios, si quizás te será perdonado el pensamiento de tu corazón. Porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás. Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, que ninguna cosa de estas que habéis dicho, venga sobre mí. (Hechos 8:18-24)

 

Primer registro en le día de pentecostés: Y como se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos; Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados; Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalem Judíos, varones religiosos, de todas las naciones debajo del cielo. Y hecho este estruendo, juntóse la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: He aquí ¿no son "Galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos? Partos y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea y en Capadocia, en el Ponto y en Asia, En Phrygia y Pamphylia, en Egipto y en las partes de África que está de la otra parte de Cirene, y Romanos extranjeros, tanto Judíos como convertidos, Cretenses y Árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. (Hechos 2:1-11)

En el día de pentecostés era necesario que los apóstoles supieran, sin lugar a dudas, que el Espíritu Santo en verdad había venido. Por eso les dio la señal de hablar en otras lenguas; y también para que los moradores de Jerusalén, que procedían de todas las naciones bajo el cielo oyeran en sus propias lenguas, las maravillas de Dios.

En esta ocasión la manifestación de la llegada del Espíritu Santo fue que se asentó en cada uno; lenguas humanas que existían de todas las naciones debajo del cielo, según como el Espíritu les daba. No se trataba de una traducción de lenguas, sino que ellos podían escuchar en sus propias lenguas las maravillas de Dios.

 

Segundo registro en la casa de Cornelio: Estando aún hablando Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el sermón. Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban á Dios. (Hechos 10:44-46) (Hechos 11:1-18)

En este caso, los judíos no creían que el evangelio pudiera pertenecer también a los gentiles. Por eso cuando los gentiles recibieron a Cristo, hacia falta una señal que confirmara, ante los judíos, la capacidad de los gentiles de recibir al mismo Espíritu.

 

Tercer registro fue en el caso de los discípulos de Juan el bautista en Éfeso: Y ACONTECIO que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, andadas las regiones superiores, vino á Éfeso, y hallando ciertos discípulos, Díjoles: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo después que creísteis? Y ellos le dijeron: Antes ni aun hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué pues sois bautizados? Y ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Y dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de él, es á saber, en Jesús el Cristo. Oído que hubieron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban. (Hechos 19:1-6)  Este tercer caso que sucedió con los Efesios, fue para hacerles saber que aunque habían sido bautizados por el bautismo de arrepentimiento, era necesario que recibieran el bautismo del Espiritu Santo. La señal de las lenguas les fue dada para confirmar que habían recibido al Espíritu Santo.

 
 

Hay un cuarto registro aunque explícitamente no registra que hablaron en otras lenguas, pero se manifiesta que recibieron el Espíritu Santo: Y los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron á Pedro y á Juan: Los cuales venidos, oraron por ellos, para que recibiesen el Espíritu Santo; (Porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.) Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo. (Hechos 8:14-18)

 

Para cada uno de estos cuatro casos hay razones específicas por las cuales el Espíritu Santo se manifestó dando como señal el hablar en otras lenguas.

 

El hablar en lenguas es algo excepcional y distinto del don de lenguas. Pablo habla de la importancia de hablar en lenguas. Por otro lado, habla de un orar continuo, en forma de expresión extática e ininteligible.

Porque el que habla en lenguas, no habla á los hombres, sino á Dios; porque nadie le entiende, aunque en espíritu hable misterios. (1 Corintios 14:2) Porque si yo orare en lengua desconocida, mi espíritu ora; mas mi entendimiento es sin fruto. ¿Qué pues? Oraré con el espíritu, mas oraré también con entendimiento; cantaré con el espíritu, mas cantaré también con entendimiento. Porque si bendijeres con el espíritu, el que ocupa lugar de un mero particular, ¿cómo dirá amén á tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho. Porque tú, á la verdad, bien haces gracias; mas el otro no es edificado. (1 Corintios 14:14-17)

 

Evidentemente los que hemos recibido esta señal del Espíritu Santo por medio del bautismo de nuestro señor Jesucristo; debemos seguir esta señal, de hablar en otras lenguas. Esta señal que nos ha sido dada no son lenguas humanas. Si no son un lenguaje espiritual porque nadie le entiende, aunque en el espíritu hable misterios.

Pablo relata que las lenguas sean posiblemente lenguas angelicales.  SI yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo caridad, vengo á ser como metal que resuena, ó címbalo que retiñe. (1 Corintios 13:1)

Todo aquel que haya creído y recibido a Jesucristo como su Salvador tiene como señal el hablar en lengua desconocida y de haber recibido el Espíritu Santo.

 

El engañador satanás, es un gran imitador de las obras de Dios y es por ello que el Espíritu Santo nos ha derramado de este Don, muchos dicen creer en Jesucristo, pero no creen en su Palabra, y menos al Espíritu Santo. También los demonios creen pero se oponen a su Palabra y al Espíritu Santo.

Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan.

(Santiago 2:19)

 
 
DON DE LENGUAS
 

El don de lenguas tiene varios propósitos: sirve para edificación, exhortación y consolación de la iglesia cuando son interpretadas, son también una señal a los incrédulos. El que habla lengua extraña, á sí mismo se edifica; mas el que profetiza, edifica á la iglesia. (1 Corintios 14:4)

 

La Biblia menciona varias normas en cuanto al uso del don de lenguas:

 

1.- Es evidente que los dones son dados por el Espíritu Santo, para la edificación de su iglesia; el don de lenguas, es un don como los demás dones, pero a cada uno le es dada manifestación por el mismo Espíritu.

En modo alguno la Biblia afirma en el nuevo testamento que todo creyente debe hablar en lenguas. Al contrario, es el don de lenguas, que solo es dado a algunos, para edificación del cuerpo de Cristo. Que complementa a los demás dones y que debe usarse para los propósitos de edificación del cuerpo.

 

2.- El que posee este don no debe practicarlo en la iglesia a menos que haya presente un intérprete y debe hacerse en orden. Si hablare alguno en lengua extraña, sea esto por dos, ó á lo más tres, y por turno; mas uno interprete. Y si no hubiere intérprete, calle en la iglesia, y hable á sí mismo y á Dios. (1 Corintios 14:27-28)

 

3.- Pablo enseña que debe hablarse en  turno y se debe usar en orden para evitar confusión. Ya que Dios no es un Dios de confusión sino de Paz. Porque Dios no es Dios de disensión, sino de paz; como en todas las iglesias de los santos. Empero hagáse todo decentemente y con orden. (1 Corintios 14:33,40)

 

4.- El creyente con este don debe operarse en sujeción, no solo al ministerio si no también al Espíritu Santo; porque los espíritus de los que profetizaren, sujétense á los profetas; (1 Corintios 14:32) Por ello, si las lenguas no se practican y el don no se usa de acuerdo con las normas Bíblicas, es dudoso que sean de Dios. La misma Biblia nos manda el no impedir el mover de los dones y el hablar en lenguas. Porque es la fuente de nuestra edificación como iglesia. Así que, hermanos, procurad profetizar; y no impidáis el hablar lenguas. (1 Corintios 14:39)

 
 

5.- satanás es capaz de imitar los dones del Espíritu. No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros? Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun á los escogidos.

(Mateo 7:21-23; 24:24)

Por eso es necesario que operen los dones del Espíritu Santo dentro de la iglesia como el don de discernimiento de espíritus. Para discernir si una manifestación del don de lenguas o su interpretación procede verdaderamente de Dios.

 
 
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El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
Proverbios 1:7
 

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