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Album: 22 de Abril de 2007

¿DONDE ESTA EL PODER Y LA AUTORIDAD

¿DONDE ESTA EL PODER Y LA AUTORIDAD?
 

Si alguna vez la iglesia de Jesucristo necesitaba su poder y autoridad, el tiempo es ahora. Los cristianos de hoy en día poseemos muy poca autoridad espiritual, desde el púlpito hasta los bancos. Por consiguiente, Satanás con regularidad entra en la casa de Dios y lo estropea sin ningún reto.

La gente de Dios estaba en una condición similar cuando Jesús comenzó su ministerio sobre la tierra. La iglesia estaba llena de inválidos, deprimidos, gente oprimida por demonios. Espíritus malignos cegaron los ojos de la gente, cerró sus oídos, secó sus miembros, y los afligió con lepra.

Entonces, nos preguntamos, ¿dónde estaban los sacerdotes y pastores de estas ovejas acosadas? Según Jesús, ellos estaban ocupados robando a las viudas y robando a sus propios padres ancianos. Estos hombres eran charlatanes, enriqueciéndose sobre las espaldas del pobre, y no mostraban ninguna compasión a viudas y huérfanos. Ellos eran hipócritas, fornicadores, con ojos llenos de codicia. Cristo les llamó sepulcros blanqueados, llenos de huesos muertos. Él señaló directamente a ellos y dijo, “¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?”(San Mateo 23:33).

De la misma manera hoy, la iglesia está llena de gente lastimada, seca, y acosada por el diablo. ¿Por qué? Porque tenemos muy poca autoridad espiritual para desafiar la invasión de Satanás. El diablo ya ha traído a su propio Cristo falso en la casa de Dios predicadores impíos, sensuales, que hablan como ángeles de luz, como fue profetizado. Estos hombres han convertido las iglesias en zonas de comodidad, lugar para sentirse bien, y las conciencias de la gente se entorpecen. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun á los escogidos. (Mateo 24:24)

 

Satanás también ha traído su propia música a la casa de Dios. Algunas iglesias ahora patrocinan conciertos diabólicamente inspirados de música mezclada del mundo. La adolescencia cristiana esta siendo contaminada por estas corrientes falsas y trastornadas por el mismo diablo, cauterizando el espiritu, y desviando la atención y voluntad de nuestro Dios. Necesitamos despertar el avivamiento que nuestro señor Jesucristo empezó desde su ministerio en esta tierra. Durante estos siglos hemos dejado que Satanás tome la autoridad que nos corresponde y que nos ha sido dejada por nuestro Señor Jesucristo, cuando nos dijo. Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; (Marcos 16:17)

Me preguntaba: ¿antes de que Jesús llegara a desarrollar su ministerio, a quien recurrían, la gente oprimida por el diablo? Después de todo, estos eran judíos religiosos, escogidos por Dios. ¿Adónde iban los leprosos por ayuda? ¿A quien buscó el padre, cuando su hijo poseído por un demonio se lanzó al fuego? ¿A quien recurrió la mujer adúltera? ¿A cuál iglesia, a cual sacerdote?

Ahora pensemos en todos los padres desesperados que se sientan hoy silenciosamente en la iglesia, llorando por sus hijos e hijas que son adictos, alcohólicos, embarazadas fuera del matrimonio. ¿Qué buscan estos padres en una iglesia? ¿Quieren ellos entretenimiento, la diversión, sermones de diez minutos? ¡No! Ellos necesitan a alguien con autoridad espiritual para darles una palabra de esperanza. Su mundo se esta derrumbando. Sus hijos están confundidos. ¿Qué busca esta gente en la casa de Dios? ¿Una historia graciosa? ¿Un mensaje de buen sentido, que les diga que están bien? ¡No! Ellos necesitan autoridad espiritual, liberación, el poder para soportar sus problemas. Y quien les enseñara si no hay quien les predique, el Señor quiere levantar verdaderos siervos, como lo hizo con sus apóstoles, ¿no es el mismo Dios que obro en ellos el que esta con nosotros? El Señor necesita verdaderos siervos para levantar el avivamiento que ha derramado en cada uno de nosotros, y desarrollar la autoridad que el nos ha dado para someter a toda hueste, potestad, principado, gobernadores de toda tiniebla y hasta al mismo diablo, pero necesitamos estar cimentados en la roca firme que es el Señor.

Hay gran pesar en el corazón de nuestro Señor Jesucristo por estos padres y por cada uno de nosotros. Muchos tenemos nuestro corazón quebrantado, desesperado por encontrar la verdadera autoridad espiritual que nos lleve una verdadera ayuda. Aún, me pregunto: ¿dónde está la autoridad espiritual en mi hogar? Muchos padres pensamos que somos impotentes cuando no lo somos. Alguien en la familia tiene que tener el poder para despojar al diablo, fuera de nuestro hogar y de nuestros hijos. Cada padre que sufre: debe echar mano de la autoridad espiritual por sí mismo. Aunque nuestros hijos cierren las puertas, cada padre todavía puede lograr el poder en su habitación secreta de oración.

Muchos pensamos que no tenemos esa autoridad que tuvo Jesús, eso es lo que el diablo quiere que creamos, pero cada uno tenemos esa autoridad. ENTONCES llamando á sus doce discípulos, les dio potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia. (Mateo 10:1)

He aquí os doy potestad de hollar sobre las serpientes y sobre los escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. (Lucas 10:19)

 

¿Como podemos obtener esta autoridad? Usted no puede obtener el poder sobrenatural simplemente porque alguien imponga sus manos sobre usted. Esto no es un regalo. Esto es un estilo de vida, caminando con Jesús. Y no todos los que piden tal autoridad serán cambiados de repente en una fuerza espiritual. El hecho es que Dios confía su autoridad divina sólo al hombre de corazón oculto, e incorruptible.

 

El corazón es la fuente de los sentimientos, deseos, esperanza, motivos, voluntad, y percepciones inféctales. El hombre se comporta según su corazón; Dios conoce este centro vital y no se deja engañarse por las apariencias externas.

Y Jehová respondió á Samuel: No mires á su parecer, ni á lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová mira no lo que el hombre mira; pues que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, mas Jehová mira el corazón.

(1 Samuel 16:7)
 

Dios puede limpiarlo y recrearlo, Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmos 51:10)

Echad de vosotros todas vuestras iniquidades con que habéis prevaricado, y haceos corazón nuevo y espíritu nuevo. (Ezequiel 18:31)

Cristo subraya la importancia del corazón, Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios. (Mateo 5:8)

Solo podemos experimentar la vida y amor, cuando Cristo habita en el corazón por la Fe. Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en amor, (Efesios 3:17)

Es la paz de Dios lo que guarda el corazón del hombre, este es el principio de una mente sana.

 

Como Pedro dice: Sino el hombre del corazón que está encubierto, en incorruptible ornato de espíritu agradable y pacífico, lo cual es de grande estima delante de Dios.

(1 Pedro 3:4)

Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios: (Romanos 7:22)

Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día. (2 Corintios 4:16)

Ciertamente, existen dos tales personalidades en todos nosotros. Existen ambos, el hombre externo como el interno. El hombre externo esta siempre expuesto ante todos. Pero el hombre oculto es conocido sólo por Dios. Este hombre interior no se muestra visiblemente. Él reside donde nadie más puede ver la obra que toma lugar en él. Y el Espíritu Santo constantemente obra en él, fortaleciéndolo y preparándolo para recibir la verdadera autoridad espiritual.

Si realmente queremos operar en la autoridad espiritual, entonces dejemos de tratar de impresionar a los demás por nuestra actitudes. En cambio, enfoquémonos en el hombre oculto. Ese es el único modo de obtener la autoridad de Cristo.

Las características del hombre oculto son: la mansedumbre y la humildad de corazón Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. (Isaías 57:15) Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. (Mateo 11:29)  Estas características nos llevaran a aprender y a caminar en la autoridad espiritual, y que en todo momento cualquiera que fuera la circunstancia, podamos romper todo miedo del diablo.

Nuestro Señor Jesucristo nos enseña a través de las parábolas y nos da recomendaciones en toda su palabra, para caminar y mantener la autoridad que el nos ha delegado, no solamente para reprender a los demonios, sino también  para someter al hombre exterior y dejar manifestar al hombre interior que habita en cada uno de nosotros. Nuestras oraciones y ayunos no son suficientes para rendir nuestra vida al Señor. Si no en cuanto sometamos a nuestro hombre exterior, y dejemos que nuestro hombre interio, empiece a manifestar lo que Jesús nos pide aprended de mi que soy manso y humilde.

Y dijo también á unos que confiaban de sí como justos, y menospreciaban á los otros, esta parábola: Dos hombres subieron al templo á orar: el uno Fariseo, el otro publicano. El Fariseo, en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; Ayuno dos veces á la semana, doy diezmos de todo lo que poseo. Mas el publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propició á mí pecador. Os digo que éste descendió á su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado. (Lucas 18:9-14)

 

Y cuando ayunáis, no seáis como los hipócritas, austeros; porque ellos demudan sus rostros para parecer á los hombres que ayunan: de cierto os digo, que ya tienen su pago. Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu rostro; Para no parecer á los hombres que ayunas, sino á tu Padre que está en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público. (Mateo 6:16-18)

 

¿A quien queremos manifestar al hombre exterior o al hombre oculto? ¿Que autoridad queremos, la autoridad de hombre o la autoridad que el señor nos ha dado? Entonces seamos imitadores de Jesucristo como Pablo nos enseña.

SED imitadores de mí, así como yo de Cristo. (1 Corintios 11:1)

 

SED, pues, imitadores de Dios como hijos amados: (Efesios 5:1)

 

Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad los que así anduvieren como nos tenéis por ejemplo. (Filipenses 3:17)

 

Y vosotros fuisteis hechos imitadores de nosotros, y del Señor, recibiendo la palabra con mucha tribulación, con gozo del Espíritu Santo: (1 Tesalonicenses 1:6)

 

Porque vosotros, hermanos, habéis sido imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido también vosotros las mismas cosas de los de vuestra propia nación, como también ellos de los Judíos;

(1 Tesalonicenses 2:14)

 

Que no os hagáis perezosos, mas imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. (Hebreos 6:12)

 

Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; (Marcos 16:17)


 
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Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en ella, no será confundido.

1 Pedro 2:6
 

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