Inicio arrow Estudios Bíblicos arrow Creciendo en Nuestra Fe

Formulario de acceso






¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

Estadísticas

Visitantes: 89219

Imágen Aleatoria


Album: General

Creciendo en Nuestra Fe

ESTUDIO HNO. JOSEPH LEMON
FEBRERO 2007
06-02-07

CRECIENDO EN NUESTRA FE

Por lo cual, también nosotros damos gracias á Dios sin cesar, de que habiendo recibido la palabra de Dios que oísteis de nosotros, recibisteis no palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, el cual obra en vosotros los que creísteis. 1Tesalonisenses 2:13

La gracia de Dios puede hacer muchas cosas en nuestra vida, pero también necesitamos crecer en nuestra Fe.

El Señor quiere restablecer su iglesia como el quiere, el dijo yo voy a cambiar vuestros corazones, el es quien transforma los corazones. Y el Señor enderece vuestros corazones en el amor de Dios, y en la paciencia de Cristo. 2Tesalonisenses 3:5

Su gracia en nuestras vidas y su larga paciencia en cada uno de nosotros, hará esa obra en nuestros corazones.

El Señor esta buscando corazones para morar en ellos, no solo quiere morar sino manifestarse en nuestras vidas para testimonio de su obra y El sea glorificado. El no quiere transformarnos para que destaquemos entre las gentes, sino para dar testimonio de su nombre, por su obra en nuestras vidas, porque no olvidemos de donde nos saco, necesitamos retener la palabra vivificada en nuestras vidas. Los justos vivirán por la Fe no por vista, si somos fieles en creer veremos la gloria de Dios. Todos somos dispensadores de la gracia de Dios. Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo á los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios. Si alguno habla, hable conforme á las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme á la virtud que Dios suministra: para que en todas cosas sea Dios glorificado por Jesucristo, al cual es gloria é imperio para siempre jamás. Amén. 1Pe 4:10-11

El señor quiere que aprendamos a vivir el reposo de Dios, aprendiendo a depender de El y no de nuestra fuerza. El nunca se manifestara en nuestra fuerza o preparación para controlar o destacar entre la gente. Dios no quiere que vivamos por nuestros motivos, no debemos añadir mas dolor de lo que el ha sufrido en la cruz por nosotros. El debe ser Señor de nuestros pensamientos, actitudes, opiniones, o decisiones. Nuestra voluntad debe ser sometida a Cristo, como dijo Pablo ya no vivo yo mas Cristo vive en mí.

El Señor quiere cambiarnos porque esa es su voluntad, pero solo puede hacerlo si estamos en El. El ha puesto una semilla en cada uno de nosotros, a puesto un don en nuestra vida. Cuando estemos ministrando su palabra, debemos aprender a meditar en nuestro Cristo, mezclando Fe en cada palabra, su palabra no puede ser efectiva sino mezclamos Fe. Nuestro corazón necesita manifestar lo que dijo señor hágase en mi según tu voluntad, cuando hemos caminado en su voluntad, necesitamos digerir y meditar su palabra, el Espiritu necesita sembrar en lo profundo de nuestro corazón. El nos dijo si me amas guarda mis palabras, es importante meditar en sus palabras para poder digerirla. Todas las cosas debemos hacerlas según la virtud que Dios nos ha dado, no podemos recibir gloria porque el orgullo que habita en nosotros es mas grande. Digo pues por la gracia que me es dada, á cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme á la medida de la fe que Dios repartió á cada uno. Romanos 12:3

No debemos permitir que esta Fe se apague o se pierda:
Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, la caridad, la paciencia, la mansedumbre.
Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, á la cual asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesión delante de muchos testigos.
1Tinoteo 6:10-12
Que los viejos sean templados, graves, prudentes, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia. Tito 2:2
Que no os hagáis perezosos, mas imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. Hebreos 6:12

Después que llegamos a Cristo por la Fe, ya no somos independientes, porque ya somos miembros de un cuerpo, ya nuestras cosas no nos pertenecen si no pertenecen al cual pertenecemos y este es Nuestro Señor Jesucristo; Porque el es la cabeza del cuerpo.

El profundo deseo del hombre es expresarse, es necesario aprender ha estar en silencio para disciplinar nuestro instintos. Hay un hermano que enseño a sus hijos en esta disciplina. Después de cada comida los enseñaba a estar durante treinta minutos en silencio, esta disciplina los llevaba a dominar sus instintos.

Los dones que Dios nos ha dado, nos han sido dados por su gracia y deben ser usados conforme a la medida de la Fe.
De manera que, teniendo diferentes dones según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme á la medida de la fe;
si ministerio, en servir; ó el que enseña, en doctrina;

El que exhorta, en exhortar; el que reparte, hágalo en simplicidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

El amor sea sin fingimiento: aborreciendo lo malo, llegándoos á lo bueno;
Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos á los otros;
En el cuidado no perezosos; ardientes en espíritu; sirviendo al Señor;
Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;
Romanos 12:6-12
Nuestra actitud determina nuestro carácter, Jesús va a mostrar siempre los deseos de nuestro corazón
Hagamos esta oración:

Ven Santo Espiritu fluye hoy en mi, llena con tu gracia mi necesidad, solo tu puedes saciar, dar me fuerza y poder, ven Santo espiritu fluye hoy en mi.


IGLESIA CRISTIANA NEOTESTAMENTARIA
Cristo La Piedra Principal.
 
< Anterior   Siguiente >
Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y guardéis mis derechos, y los pongáis por obra.
Ezequiel 36:26-27