CAUSA Y CONSECUENCIA DE LOS HABITOS DE LA CARNE |
CAUSA Y CONSECUENCIA DE LOS HABITOS DE LA CARNELa glotonería o gula es uno de los apetitos de la carne, la abstinencia de este apetito y de todas de la carne, solo las podemos someter si estamos en el espíritu, porque el espíritu se opone a las cosas de la carne, y la carne a las del espíritu. Las obras de la carne no se le echan fuera como a los demonios, a los apetitos o deseos de la carne se les somete. Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne. Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagáis lo que quisieres. (Gálatas 5:16-17) Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias. (Gálatas 5:24) Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. (Gálatas 6:8) Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y ellos, á la verdad, para recibir una corona corruptible; más nosotros, incorruptible. (1 Corintios 9:25) La templanza la sobriedad o dominio propio es la fuente de victoria que el Espíritu Santo nos da para someter a nuestra carne en sus deseos. El dominio propio es la moderación o abstinencia con que el hombre debe utilizar los bienes materiales. Y de manera especial la comida, la bebida y los apetitos sexuales. Este don del Espíritu Santo nos ha sido dado para regular y controlar el comportamiento moral de cada creyente de Jesucristo. Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza. (2 Timoteo 1:7) Solo andando en el espíritu podremos desarrollar la templanza o dominio propio y someter las concupiscencias de la carne como nos enseña Pablo en (Gálatas 5:16) Trataremos de entender un poco más del apetito de la gula: Comer o beber muy en exceso de lo que el cuerpo necesita; cortejar el gusto por cierta clase de comida a sabiendas que va en contra de nuestra salud; consentir el apetito por comidas o bebidas costosas, especialmente cuando una dieta lujosa esta fuera del alcance económico; comer o beber vorazmente dándole mas atención a la comida, que a los que nos acompañan; también se puede pecar de gula, por el defecto de no comer lo suficiente de lo que el cuerpo necesita. Se nos pide que debamos impedir y no andar en este apetito de la carne. Andemos como de día, honestamente: no en glotonerías y borracheras, no en lechos y disoluciones, no en pendencias y envidia: Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus deseos. (Romanos 13:13-14) Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. (Lucas 21:34) No codicies sus manjares delicados, Porque es pan engañoso (Proverbios 23:3) ¿Por qué se nos pide guardarnos de este apetito? No solo porque daña nuestro cuerpo sino que nos lleva a un estado de infidelidad, imprudencia, y perder nuestra esperanza. Mas si el tal siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir: y comenzare á herir á los siervos y á las criadas, y á comer y á beber y á embriagarse; Vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera, y á la hora que no sabe, y le apartará, y pondrá su parte con los infieles. (Lucas 12:45-46) Así como Jehová nuestro Dios, dio al hombre de toda árbol del huerto para comer, también lo previno de lo que no debía comer. Pero su falta de no mantenerse en la templanza, la sobriedad o dominio propio que Dios le había dado; sufrió las consecuencias de la desobediencia. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás; Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. (Génesis 2:16-17) Este mismo Dios previene nuestras vidas, para mantenernos en una vida sana. Solo si obedecemos al Espíritu Santo, y nos allegamos al árbol de vida que es nuestro Señor Jesucristo. Solo así podremos gozar de una vida sana. La templanza es una de las virtudes que nos llevaran a vencer toda manifestación o apetito en nuestra carne. Y esta virtud esta en nuestro espíritu. Y dijo Dios: Hagamos al hombre á nuestra imagen, conforme á nuestra semejanza; (Génesis 1:26) Por lo tanto somos un ser trino porque Dios es un Dios trino. El es Dios Padre, Dios hijo y Dios Espíritu Santo. Y nosotros somos espíritu alma y cuerpo. Y cada una de estas aéreas tiene su parte con Dios. ¿Qué es el cuerpo y la importancia dentro de la obra de Dios? El cuerpo es una parte esencial del hombre, y por ello los redimidos no quedan perfeccionados hasta la resurrección. Ninguna persona estará en su estado final sin su cuerpo. Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta. (Santiago 2:26) Un cuerpo solo puede tener vida de Dios por su espíritu vivificado en Cristo Jesús, es por ello que el cuerpo sin el espíritu esta muerto. Pablo nos enseña que aquellos que hemos pasado de muerte a resurrección, por medio de haber creído y recibido a nuestro Señor Jesús. Debemos presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo, ya que pasa hacer templo del Espíritu Santo. ASI que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto. (Romanos 12:1) Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen: todas las cosas me son lícitas, mas yo no me meteré debajo de potestad de nada. Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; empero y á él y á ellas deshará Dios. Mas el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo:(1 Corintios 6:12-13) Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor; No con afecto de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen á Dios: (1 Tesalonicenses 4:4-5) Y revestíos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imagen del que lo crió; (Colosenses 3:10) ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. (1 Corintios 6:19-20) El cuerpo tiene tres sensaciones físicas: HAMBRE, SED, Y SUEÑO Pablo habla de una notable valoración del cuerpo que aunque es corruptible, es bueno porque Dios lo creo. Y á aquellos del cuerpo que estimamos ser más viles, á éstos vestimos más honrosamente; y los que en nosotros son menos honestos, tienen más compostura. Porque los que en nosotros son más honestos, no tienen necesidad: mas Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba; (1 Corintios 12:23-24) Pablo habla del cuerpo como templo de dios y del espíritu santo. ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno violare el templo de Dios, Dios destruirá al tal: porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. (1 Corintios 3:16-17) Pablo no establece una tensión entre el cuerpo malo y el espíritu bueno, quien es malo es el ser humano. El hombre redimido pablo lo llama nuevo hombre y esta habilitado para hacer lo bueno porque tiene el Espíritu Santo y la vida de Dios. El hombre natural, sin Dios, su inclinación esta mas al pecado. Así también vosotros, pensad que de cierto estáis muertos al pecado, mas vivos á Dios en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:11) Humana cosa digo, por la flaqueza de vuestra carne: que como para iniquidad presentasteis vuestros miembros á servir á la inmundicia y á la iniquidad, así ahora para santidad presentéis vuestros miembros á servir á la justicia. (Romanos 6:19) Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora sea bueno ó malo. (2 Corintios 5:10) Los hábitos de la carne nos hacen olvidarnos de nuestro Dios y Padre Jehová: Y comerás y te hartarás, y bendecirás á Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado. Guárdate, que no te olvides de Jehová tu Dios, para no observar sus mandamientos, y sus derechos, y sus estatutos, que yo te ordeno hoy: Que quizá no comas y te hartes, y edifiques buenas casas en que mores, Y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multiplique, y todo lo que tuvieres se te aumente, Y se eleve luego tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de siervos; (Deuteronomio 8:10-14) Porque yo le introduciré en la tierra que juré á sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerá, y se hartará, y se engordará: y volveránse á dioses ajenos, y les servirán, y me enojarán, é invalidarán mi pacto. (Deuteronomio 31:20) Y engrosó Jeshurun, y tiró coces: Engordástete, engrosástete, cubrístete: Y dejó al Dios que le hizo, Y menospreció la Roca de su salud. (Deuteronomio 32:15) Mas yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto: no conocerás pues Dios fuera de mí, ni otro Salvador sino á mí. Yo te conocí en el desierto, en tierra seca. En sus pastos se hartaron, hartáronse, y ensoberbecióse su corazón: por esta causa se olvidaron de mí. (Oseas 13:4-6) En toda la biblia el cuerpo esta incluido en la redención. Y la esperanza del creyente es la resurrección del cuerpo. Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada. Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestación de los hijos de Dios. Porque las criaturas sujetas fueron á vanidad, no de grado, mas por causa del que las sujetó con esperanza, Que también las mismas criaturas serán libradas de la servidumbre de corrupción en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que todas las criaturas gimen á una, y á una están de parto hasta ahora. Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es á saber, la redención de nuestro cuerpo. (Romanos 8:18-23) Esto empero digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción. He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no dormiremos, mas todos seremos transformados. En un momento, en un abrir de ojo, á la final trompeta; porque será tocada la trompeta, y los muertos serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos transformados. Porque es menester que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalidad. Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces se efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria. (1 Corintios 15:50-54) Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; El cual transformará el cuerpo de nuestra bajeza, para ser semejante al cuerpo de su gloria, por la operación con la cual puede también sujetar á sí todas las cosas. (Filipenses 3:20-21) Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús. Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron. Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero: Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras. (1 Tesalonicenses 4:13-18) |
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| Porque si el árbol fuere cortado, aun queda de el esperanza; retoñecerá aún, Y sus renuevos no faltarán. Si se envejeciere en la tierra su raíz, Y su tronco fuere muerto en el polvo, Al percibir el agua reverdecerá, Y hará copa como planta. |