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LAS VERDADES DEL ORDEN DIVINO

LAS VERDADES DEL ORDEN DIVINO

APOSTOL ROBERTO EWING

Todos tratamos de llevar un orden en nuestra vida, para completar alguna tarea como: organizar nuestro escritorio de trabajo, limpiar los armarios o poner las cosas en su lugar.

Existe un orden mayor, el orden divino, esto significa hacer la voluntad de Dios a la manera de Dios. Lo cual es posible cuando eliminamos de nuestra mente el desorden del pensamiento negativo, y ocupamos ese espacio con ideas divinas. Estas ideas son puntos de apoyo para lograr lo que es importante y significativo para nuestra vida. Las verdades del orden divino nos ponen en la voluntad de Dios.

Hoy la gente tiene un gran deseo de encontrar el origen de las cosas. Mientras la ciencia entiende cada vez más acerca del átomo; los creyentes conocen los caminos de Dios. Sus caminos notificó (mostro o enseño) á Moisés, Y á los hijos de Israel sus obras. (Salmos 103:7)

Moisés había orado: “Ruegote que me muestres ahora tu camino (o caminos literalmente), para que te conozca, porque halle gracia en tus ojos…” (Éxodo 33:13). Para mostrarle sus caminos le dio el modelo de su santuario. El camino o caminos de Dios están en el Santuario. “Sus caminos son como afluentes que llevan al hombre al conocimiento de Aquel, Quien es El camino.

Pablo nos dice repetidas veces que el Tabernáculo nos revela lecciones del Nuevo Testamento. Los cuales sirven de bosquejo y sombra de las cosas celestiales, como fue respondido á Moisés cuando había de acabar el tabernáculo: Mira, dice, haz todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte. (Hebreos 8:5)

Notemos que respecto a este dechado o modelo, Pablo dijo a Timoteo: Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. (2Timoteo 1:13). Aquí podemos solamente observar una limitada porción de la enseñanza, pero la suficiente para ver el modelo en ella.

MOBILIARIO
SIETE OBJETOS DEL TABERNACULO
1.- EL ALTAR DE BROCE
2.- LA FUENTE DE METAL
3.- EL TABERNACULO
4.- LA MESA DE LOS PANES DE LA PROPOCICION
5.- EL CANDELERO
6.- EL ALTAR DEL INCIENSO
7.- EL ARCA

Todos estos muebles nos mostraran las diferentes fases del ORDEN DIVINO:

A.- EL ALTAR DE BRONCE: Orden divino para la disciplina individual.

( Éxodo 27: 1-8; 38: 1-7)

B.- LA FUENTE DE METAL: Orden divino para la limpieza de la conducta y el

Servicio (Éxodo 30: 18-21; 38: 8)

C.- EL TABERNACULO: Orden divino para el edificio material

(Éxodo 26; 36: 8-38)

D.- LA MESA DE LOS PANES DE LA PROPOCICION: Orden divina para la

Doctrina (Éxodo 25: 23-30; 37: 10-16; Hebreo 9: 2)

E.- EL CANDELERO DE ORO: Orden divino para el gobierno de la iglesia

(Éxodo 25: 31-40; 37: 17-24)

F.- EL ALTAR DEL INCIENSO: Orden divino para la adoración

(Éxodo 30: 1-10; 37: 25-29)

G.- ARCA DEL PACTO: Orden divino de gloria

(Éxodo 25: 10-22; 37:1-8)

FASETAS DEL ORDEN DIVINO

1.- EL ALTAR DE BRONCE: Muestra el orden divino para la disciplina individual. Necesitamos disciplinarnos individualmente de acuerdo con su voluntad. ¿Cómo? Veamos:

a) El altar estaba en el corazón del área donde se derramaba la sangre. El pecador ofrecía el sacrificio a la puerta; la sangre se esparcía alrededor del altar (determinando los “brazos” de la cruz), y solo hasta que los sacerdotes se lavaban en la fuente cerca de la puerta del tabernáculo, era que las manchas de sangre se limpiaban de sus pies (Levíticos 3:1-3). El altar nos habla del calvario, a través del cual el hombre viene al corazón de Dios.

b) Sin el sacrificio, el pecador no podía venir. Tampoco podemos allegarnos a la presencia de Dios sin Cristo, nuestro sustituto.

c) El altar de bronce estaba formado por dos partes: El enrejado de metal era la base; la segunda parte era el altar, hecho de una madera negra del desierto cubierta de bronce, que contenía al enrejado. Si, El calvario constituye la cruz, como el enrejado de metal, porque el sostenía a Cristo. Su humanidad está representada por la madera del desierto, porque El fue “como raíz de tierra seca” y llevo nuestro juicio, pues el bronce tipifica el juicio. El enrejado de metal, que también sostenía el sacrificio, se elevaba hasta la mitad del altar y se hacía sobre Él el sacrificio, literalmente dentro del altar. Por eso es que cuando Dios nos mira en el sacrificio, El nos ve “en Cristo”. En cuanto a nuestra posición, somos iguales a Cristo (tan justos como El es), cuando somos observados en la ofrenda sacrificada. Esta reja metálica estaba a la misma altura que el propiciatorio, que también es figura de Cristo ahora en el cielo (Éxodo 25: 10; 27: 5; Romanos 3: 25). Propiciatorio quiere decir “Asiento de Misericordia”.

d) Allí se ofrecía el sacrificio diario. Nosotros debemos presentar nuestro cuerpos en sacrificio vivo (Romanos 12: 1).

e) El fuego nunca se debía apagar, ni tampoco nosotros debemos contristar al Espiritu Santo (Levíticos 6: 13; 1Tesalonisenses 5: 18-20). La murmuración o la falta de alabanza lo pueden apagar.

f) Ninguna ofrenda defectuosa se acepta. Nuestras oraciones, nosotros mismos y nuestro ministerio, deben estar libres de mala voluntad, de egoísmo y de cualquier cosa impura, si deseamos que su fuego venga sobre estos. (1Pedro 3: 7)

g) Había calderas para llevar las cenizas afuera, a un lugar limpio. Esto debía hacerse antes de emprender cada jornada; no podemos vivir confiados en consagraciones pasadas.

h) había otros instrumentos del altar que se relacionan con los que Dios tiene en la cruz; algunos son juicios que ayudan a mantenernos bajo disciplina.

i) El altar tenía cuatro lados. El calvario nos habla de la plenitud del amor de Dios. Su completa entrega por nosotros debe significar nuestra entrega a Él. De otra manera ¿Dónde está su señorío?

j) El altar, con todos sus instrumentos dentro, debía cubrirse y llevarse sobre los hombros de los sacerdotes en las jornadas. “Ven, sígueme, toma tu cruz” (Marcos 10: 21). No debemos exhibir nuestra cruz, sino mantenerla escondida en el Señor a fin de que únicamente su Gloria sea vista.

2.- LA FUENTE DE METAL: Muestra el orden divino para la limpieza de la conducta y el servicio. Ahora nosotros somos sacerdotes (Éxodo 30:17-21; 38: 8; Apocalipsis 1: 6; 1Pedro 2: 5)

a) La fuente de bronce se hizo de los espejos de las mujeres (Efesios 5: 6; Éxodo 38: 8; Santiago 1:23). La palabra es nuestro espejo para que, valiéndose de ella todo el cuerpo de Cristo, podamos vernos a nosotros mismos y lavar nuestro andar y servicio. (la fuente serbia para lavar los pies y manos). “Limpiaos los que lleváis los vasos de Jehová” (Isaías 52:11)

b) Había muerte si se ministraba antes de lavarse. Si no estamos limpios delante de Dios, ministramos muerte (Éxodo 30: 20).

c) El bronce habla de juicio, y la fuente hecha de este metal muestra que al igual que en José, algunas veces la Palabra que esperamos se cumpla en nosotros, probara nuestro caminar hasta que esta llegue a su cumplimiento

(Salmos 105: 19).

3.- EL TABERNACULO: Muestra los cuatro puntos en el orden divino para edificar (Éxodo 26; 36: 8-38)

a) Haciendo la cosa correcta (un santuario)

b) En el tiempo correcto; como el caso de Israel cuando se iniciaba como una nueva nación.

c) En la manera correcta. Obedeciendo la voluntad de Dios en detalles explícitos.

d) Con la ayuda correcta. Bezaleel fue la ayuda y Aholiab (tipo de Cristo y el ayudante, del Espiritu) fue el supervisor del “Ministerio del cuerpo”, para que todo Israel pudiera ayudar.

Las verdades nos muestran la cosa y forma correcta. El Espiritu nos muestra el tiempo correcto y nos provee la ayuda correcta. En los capítulos 15 y 16 de Romanos, Pablo nos enseña estos puntos.

4.- LA MESA DE LOS PANES DE LA PROPOSICION: Entrando por el lado Este al recinto frontal del tabernáculo encontramos este mueble que nos muestra el orden divino para la doctrina (Éxodo 25: 23-30; 37: 10-16; Hebreos 9: 2; Levíticos 24: 5-9).

a) Los panes eran sin levadura. Como debe ser nuestra doctrina

(Marcos 8: 11-15)

b) Doce piezas, no once. “El hombre vivirá… con toda palabra” (Mateo 4: 4; Deuteronomio 8: 3).

c) Colocados en orden. Como se aconseja en (2Timoteo 2: 15) “divide correctamente”, versión King James. Véase también (1Corintios 2: 13).

d) Puesto sobre la mesa de cuatro patas. Esta representa al Señor Jesucristo, ya que es por medio de Él que tenemos la Palabra servida para nuestro banquete; las cuatro patas significan los cuatro escritores de los evangelios, los cuales sostienen a Cristo (Efesios 2: 20).

e) Estaban circuncidadas por dos cornisas de oro; Cualquier doctrina que no está sujeta al Espiritu Santo y a la Palabra es ilegitima (Isaías 8: 19-20).

f) Estaban ungidos con incienso, “adoración”. La alabanza evita que la Palabra se endurezca.

g) Llamados literalmente “Panes de la Presencia”, cuya lección para nosotros es que cuando la Verdad es digerida, hace que Cristo sea parte de nosotros (2Corintios 3: 3).

h) Colocados calientes. Las escrituras fueron dadas por “inspiración”, y aun es necesario que se ministren en la misma forma (2Timoteo 3: 16; 1Pedro 1: 12).

i) Iluminados, eran visibles por la luz del candelero. Necesitamos un ministerio ungido para interpretar las escrituras (Juan 14: 26).

j) Comidos el día sábado, que significa “reposo”; así como Cristo alimento a los cinco mil cuando “les mando recostar sobre la hierba verde” (Marcos 6: 39) así necesitamos estar en reposo para digerir Sus Palabras.

5.- CANDELERO DE ORO: Nos muestra el orden divino para el Gobierno de la Iglesia (Éxodo 25: 31-40; 37: 17-24). En realidad el gobierno de la Iglesia ha sido dejado en manos del Espiritu Santo, representado por el candelero de oro puro. Cristo dijo: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos”. El pie central del cual se originan todos los brazos, habla de la obra del Espiritu Santo que lleva a cabo el liderato de Cristo (Juan 14: 18). Las siete candilejas hablan de los “siete espíritus” o siete expresiones del Espiritu (Isaías 11: 2), que reflejan a Cristo, (Romanos 12: 6-8), da una lista representativa de siete ministerios que cada Iglesia necesita.

a) Las dimensiones del candelero no fueron dadas; bien que un talento de oro era su peso. “Uno” es significativo de Dios y en la Iglesia local El será tan grande como permitamos.

b) El candelero tenía en total sesenta partes (incluyendo el aceite, los platillos, despabiladeras, tenazas y vasos del aceite). También tenía su pie, su caña central, siete brazos (contando el pie), veintiún copas u nueve flores. Escrituralmente hablando el número sesenta significa justicia. El gobierno divino de la Iglesia es modelo de la justicia de Dios en acción, que se lleva a efecto por su gracia. Sesenta es el resultado de cinco por doce, siendo el número cinco representativo de la gracia y el doce de gobierno.

c) Las veintidós copas eran “como almendras”. Los almendros son los primeros arboles en florecer en la tierra de Palestina, aún en el invierno, y su floración es pura y blanca. Con razón la palabra hebrea “almendro” significa “velar” o “estar alerta”.

Las copas figuran la llenura o plenitud y, como hay veintidós de ellas, no sería sorprendente encontrar el mismo número de cosas en el Nuevo Testamento que muestran que debemos ser llenos de poder, sabiduría, fe, amor, ciencia, consuelo, etc. Estos no son más que frutos naturales de los “primeros frutos” para Dios, y todos están dentro del gobierno de Dios.

d) Las nueve “manzanas” podrían representar los dones del Espiritu (1Corintios 12: 8-10). Una “manzana” era un adorno para el soporte superior del brazo, y los dones son para establecernos en el reino celestial (Romanos 1: 11), la palabra hebrea significa “ornamentos” y los dones sirven para adornar a la Esposa (Génesis 24: 53; 1Corintios 1: 7)

e) Las nueve “flores”, expresivas del aroma de Cristo, muestran la importancia del las manifestaciones del fruto del espiritu en el gobierno de la Iglesia. Es interesante notar que a continuación del fruto referido en (Gálatas 5: 22-23), el contexto nos muestra como cultivar este fruto. (Gálatas 6: 2) nos enseña como cultivar el amor.

f) Aunque constituido por varias partes, el candelero era todo de una pieza de oro. Quebrantamos el orden del gobierno de la iglesia si tratamos de edificar un reino para cada uno de nosotros. El ministerio no es nuestro, sino de Él, y nosotros somos uno con El todo y con Cristo.

g) El oro era “labrado a martillo”. Esto habla de un ministerio que necesariamente tiene que ser probado antes de que la Iglesia lo reconozca oficialmente. Toma nota que no hay madera ni elemento humano en el.

h) Las candilejas ardían únicamente de noche (Éxodo 27: 20-21; 30: 7-8). Cuando venga el ocaso de la época milenial, no tendremos necesidad de lámparas en el cielo (Apocalipsis 21: 23). Ellas necesitaban continuamente aceite fresco. Después de que Pablo dice: Porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de la luz. Nos amonesta diciendo “ Sed llenos de Espiritu” (Efesios 5: 8, 18). La Iglesia primitiva practicaba diariamente horas enteras de oración.

i) El candelero tenia despabiladeras (Éxodo 37: 23), para recortar las mechas, así como platillos para guardar los recortes. Esto sugiere que en las pruebas de los verdaderos ministros Dios muestra su fidelidad en guardarlos, pues hasta nuestras lagrimas están en su redoma celestial (Salmo 56: 8). También ese recorte muestra la importancia de la disciplina en la Iglesia.

j) Había tenazas de oro (Éxodo 25: 38). Si alguno de los cortes caía en tierra, ninguna mano humana podía recogerlo. En manera análoga, si alguno trataba de manipular al creyente mientras pasa por la prueba disciplinaria, sin hacer uso de las tenazas del amor de Dios. Quebrantan el orden divino.

k) Había vasos para el aceite (Números 4: 9). Es necesario que haya reuniones de oración y tiempos de alabanza para echar mano de las reservas de Dios y así seremos guardados con unción. Sin estos vasos para el aceite, las candilejas pronto cesarían de alumbrar.

l) Durante las jornadas de los Israelitas, el candelero y los utensilios eran cubiertos con un paño cárdeno que se ponía en una cubierta de pieles de tejón, puesto sobre unas parihuelas y llevado sobre los hombros de los Coatitas. El mundo solo ve en nosotros la cubierta externa de piel de tejón, no la belleza; pero, ¡Oh que riquezas se hallan adentro! (1Corintios 4: 7; Isaías 53: 2). La verdadera Iglesia a menudo, carece de belleza externa. “Y el Principado (gobierno) sobre su hombro” y por las parihuelas del Espiritu es llevado.

6.- EL ALTAR DEL INCIENSO: Nos muestra el orden divino para la adoración (Éxodo 30: 1-10, 34-38; 37: 25-29).

a) el altar era de madera del desierto, dura y resistente a todo deterioro, cubierta con oro puro, sobre la cual se ponía el incienso. Si, Cristo, quien fue Hijo de Hombre, al igual que Hijo de Dios, es lavase de toda nuestra adoración.

b) El altar, como el resto del tabernáculo era anualmente rociado con sangre, esto indica que solo mediante la sangre, se abre el camino a la presencia de Dios.

c) Este era el mueble más cercano al lugar santísimo, que aunque no estaba allí, le pertenecía, según se lee en (Hebreos 9: 4) (incensario significa “altar”). Esto muestra a Cristo como el centro de la adoración; porque el altar se localizaba enfrente del arca, con el velo de por medio.

d) El incienso seco pulverizado, cuando se ponía en contacto con las brazas del fuego del altar, llenaba toda la casa con su nube. Y así es: “Los que adoran al Padre, en espiritu y en verdad es necesario que adoren” (Juan 4: 24), y así toda atmosfera se saturara de esta adoración encendida por el Espiritu.

e) Cuando Arón encendía las lámparas en la tarde o las despabilaba por la mañana, entonces el incienso ascendía. Así mismo, cuando comenzamos a dar testimonio de Cristo, o nuestra vida pasa por prueba, necesitamos ocupar mucho de nuestro tiempo en la adoración (Hechos 12: 5).

f) Ningún fuego extraño debía ser puesto sobre el altar. Ninguna adoración del alma, ni ópera de la mejor calidad o jazz, puede sustituir la divina conexión que solo la adoración a Dios nos proporciona. Tampoco puede algún celo equivocado, o fuego extraño de otro espiritu, participar en esta adoración, sin ministrar muerte al adorador. (Levítico 10: 1).

g) Este altar, al igual que el otro, tenía cuatro cuernos; la verdadera adoración tiene poder en si misma (los cuernos denotan poder).

Recordemos que aunque la comparación del tabernáculo nos ayuda a definir y a localizar el orden divino, toda la Biblia está llena de este supremo orden. Por ejemplo, (Deuteronomio 16: 21) dice que Israel no debe hacer como hacen los paganos que añaden otras cosas a su culto, tales como bosques (arboles decorados para atraer adoradores). La ira de Dios cayó sobre los reyes de Israel más veces por esta causa que por cualquier otra. No debe haber entretenimientos especiales o anuncios personales como atracciones populares en la verdadera adoración. Porque si así es, no le adoramos con los motivos correctos.

7.- EL ARCA: Este mueble muestra el orden divino de Gloria (Éxodo 25: 10-22; 37: 1-8; Levíticos 16: 2). La Gloria de Dios es tan grande que necesita de un reino cuádruple para ser revelada.

1.7.- La Gloria de Su Nombre. Desde la creación hasta el Sinaí, que es una era patriarcal, ese reino manifestó la gloria del Nombre de Dios, una gloria de fama.

2.7.- La Gloria de la Palabra desde Sinaí hasta la cruz, muestra una gloria fructífera, porque la Palabra es semilla y lleva fruto.

3.7.- La gloria de la vida del Señor, una gloria de favor. Esta se revela desde el calvario hacia esta era de la gracia.

4.7.- La Gloria de su Presencia. Será desde la visible venida de Cristo hasta el milenio. Esta también puede llamarse una gloria de comunión.

a) Con todo lo anterior en mente, vemos como el arca representa la Gloria de Dios. En verdad el arca muestra la gloria del Nombre de Dios (1Cronicas 13: 1-14). Su contenido simboliza la gloria de la Palabra. El maná, la vara de Arón que reverdeció y fructifico, los mandamientos en las tablas de la ley. El propiciatorio rociado de sangre y sus querubines representan la gloria de su vida; mientras que la columna de nube, donde el señor moraba en medio de los querubines, nos revela la gloria de su presencia. ¡Qué provisiones de gloria son las que El tiene para nosotros!

b) El arca, figura de Cristo según (Colosenses 2: 3 y Romanos 3: 25). “Propiciación” significa literalmente “asiento de misericordia” ; era el mueble central en el campo de Israel y la guía de las jornadas. La gloria de Dios desciende cuando le damos el primado, o sea, que lo tenemos como nuestro centro y guía.

c) Solo el arca estaba en el lugar santísimo. Esto quiere decir que Dios guarda su gloria con gran celo, pues en (Isaías 42: 8) dice “…a otro no daré mi gloria”

d) Las dos varas del arca que debían ser llevadas por los coatitas, nunca se separaron de ella. Esto habla de dos cosas que no podemos separar de la gloria de dios: El Espiritu y la Palabra. Así también nos indica que Jesucristo esta siempre listo para moverse con su pueblo. No olvidamos que tales varas debían ser manejadas por los sacerdotes ungidos, y que también hay principios ungidos que deben ser establecidos en el individuo o en la congregación, si alguno de ellos va a conducir la gloria. Porque en nuestro caso, al cargar lavara en el lado del Espiritu, debe hacerse por los hermanos “Consagración y Manifestación” (con el fruto del espiritu y los dones del Espiritu); mientras que la vara de la Verdad debe ser llevada por los hermanos “Que conocen la Palabra” (ungidos) y los hacedores de la Palabra. Porque Pablo dice: “El que lidia, no es coronado si no lidiare legítimamente” (2Timoteo 2: 5), hay muchas escrituras que establecen que este equilibrio es necesario para la manifestación de la gloria de Dios (por ejemplo, 2Tesalonisenses 2: 13-14).

En el caso de la Iglesia de Corinto, se nota la actividad del hermano Manifestación, a la vez la ausencia del hermano Consagración. Por eso Pablo intercalo primera de Corinto 13 entre los capítulos 12 y 14.

En sentido simbólico la miel es un cuadro de la gloria de Dios, porque no solamente es dulce, sino también rica en vitaminas. Se compone de dos ingredientes: el néctar, que es como el Espiritu, y el veneno del aguijón que es como la letra de la Palabra, que mata. No así cuando ya esta comercializada, ya que para dicho propósito tiene que pasar por un grado de calor (50ºC) en el que pierde todas las vitaminas. Aunque en el mercado la miel parece y sabe a miel pura, ha perdido ya sus vitaminas.


El orden divino de la gloria de Dios no debe comercializarse al ponerse bajo las presiones altas de la religiosidad comercial, sino debe ser obtenida directamente del hombre Abeja, ¡Cristo!
 
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Efesios 2:20